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El 5 de febrero de 2014 fue expedido el decreto 160 “Por el cual se reglamenta la Ley 411 de 1997 aprobatoria del Convenio 151 de la OIT, en lo relativo a los procedimientos de negociación y solución de controversias con las organizaciones de empleados públicos” (Prefacio). Que permitió definir nuevos lineamientos de negociación entre las organizaciones sindicales representando a los trabajadores y los organismos del estado Presidencia, Alcaldías, Gobernaciones, Secretarias de Educación entre otras. Este consenso, aunque no es el decreto ideal que los trabajadores estaban esperado, represento algunos avances importantes.

Algo de historia nos dice que El Decreto 160 de 2014 contiene positivos e importantes avances respecto del Decreto 1092 de 2012 es un segundo paso adelante en la aplicación y cumplimiento del Convenio 151 sobre Negociación Colectiva en la Administración Pública, este nuevo Decreto fue planteado en la Solicitud # 24 del Pliego Nacional unificado de las Centrales y Federaciones sindicales de empleados públicos, presentado al Gobierno Nacional en febrero del 2013, su Negociación y expedición fue convenida en el Acuerdo Colectivo Nacional celebrado el 16 de mayo de 2013 en la Casa de Nariño; es el resultado de un esfuerzo conjunto de las Centrales y Federaciones sindicales de empleados públicos, de negociación durante cinco meses con el Gobierno Nacional: Secretaría Jurídica de la Presidencia de la República, Ministerio de Hacienda, Ministerio de Trabajo en cabeza de Rafael Pardo Rueda y Departamento Administrativo de la Función pública.

En este decreto se precisa el objeto de la Negociación colectiva: las Condiciones de empleo, (art.1º), consagra la regla o principio: a todos los empleados públicos, de todas las Entidades y organismos públicos que pueden ser partícipes de la negociación. (art.2º),

En el ámbito del Derecho del Trabajo es básico el reconocimiento dado por la Constitución del 91 al trípode sobre el cual se fundan las relaciones colectivas: la sindicalización (Art. 39), la negociación colectiva (Art. 55) y la huelga (Art. 56). Además, se aclara no se podría negociar colectivamente si no existiese un sindicato con el cual hacerlo, y no se podría llevar a cabo una huelga si no hubiese estado precedida por una negociación colectiva.

Como derecho de los trabajadores, su ejercicio se convierte en el deber de los empleadores de recibir el pliego de peticiones y de negociarlo; Por regla general, los trabajadores tienen derecho a la negociación colectiva, su limitación debe estar expresamente señalado en la ley; El ejercicio de este derecho les concede a los trabajadores las siguientes atribuciones: libertad de escogencia de sus representantes, libertad para elaborar el pliego de peticiones, el derecho de auto representación en la negociación, el derecho a suscribir convenciones colectivas, la protección del fuero circunstancial, igualdad de trato y no intromisión de las autoridades administrativas del trabajo.

“El derecho de negociación colectiva es indispensable así como  el derecho de asociación sindical; su ejercicio potencializa y vivifica la actividad de la organización sindical, en cuanto le permite a ésta cumplir la misión que le es propia de representar y defender los intereses de sus afiliados, y hacer posible, real y efectivo el principio de igualdad si se tiene en cuenta, que la organización por su peso específico queda colocada en un plano de igualdad frente al patrono, Se busca cumplir así la finalidad de “lograr la justicia en las relaciones que surgen entre patronos y trabajadores, dentro de un espíritu de coordinación económica y equilibrio social” (Sentencias C-013/93 y C-161/00 de la Corte constitucional)

El Artículo 55 de la Constitución dispone: “Se garantiza el derecho de negociación colectiva para regular las relaciones laborales, con las excepciones que señale la ley. “Es deber del Estado promover la concertación y los demás medios para la solución pacífica de los conflictos colectivos de trabajo”. El Decreto no consagra ni autoriza excepción o restricción para iniciar la Negociación o para celebrar el Acuerdo Colectivo. La presentación de pliegos es una garantía constitucional que permite a las organizaciones sindicales plantear sus puntos a negociar bajo unos plazos establecidos y unas reglas que el mismo decreto determina. Eso es lo que se ha dado desde su vigencia hasta la fecha de hoy.

Uno de los puntos fundamentales es el planteamiento de que para la negociación debe haber Una sola Mesa de Negociación: del Pliego o de todos los Pliegos, presentado o presentados por todos los Sindicatos, absolutamente todos los Sindicatos, sin consideración o distinción por su número de afiliados, negociados en unidad de negociación; por una Comisión Negociadora sindical integrada por Representantes del Sindicato o de todos los sindicatos que presentaron Pliego, absolutamente todos los sindicatos vinculados a los Pliegos, como lo determinen los Sindicatos en ejercicio de su Autonomía Sindical, o subsidiariamente si no hubiere acuerdo, en proporción objetiva al número de afiliados de cada sindicato concurrente, para integrar así la Comisión Negociadora Sindical; y finalmente, como resultado de una sola Mesa de Negociación, unidad de acuerdo, un solo Acuerdo Colectivo celebrado por todos los Sindicatos, absolutamente todos los sindicatos concurrentes a la Negociación con una misma Entidad o Autoridad.(art.3º).

La negociación colectiva representa las reglas y políticas que rigen las relaciones entre las empresas y sus trabajadores organizados. La convención colectiva brinda lineamientos a cada una de las partes en la negociación, garantiza derechos y establece deberes, lo cual pretende ser justo en el momento de llegar a la mesa de negociaciones. El contenido de los puntos del pliego básicamente está regido por temas como: Salarios, prestaciones sociales, condiciones de trabajo con todo lo que ello implica.

A través de la negociación colectiva se han logrado progresos en las fuerzas laborales colombianas ya que se han fijado y reforzado los derechos sindicales y sean consolidado como contraparte que tiene voz y voto en las decisiones que en esta materia toman el gobierno y las entidades públicas. Además, que los trabajadores han logrado muchas conquistas que junto a la protesta social han sido artífices de condiciones que en otras circunstancias serian deplorables.       

Este proceso de negociación colectiva en Colombia ha tendido diferentes características siendo claro en este camino de dificultades las diferencias que surgen cuando existen sindicatos con más historia que otros, con mayor experiencia, con mayor número de afilados, y con amplias ansias de poder por parte de algunos directivos que desvían la razón de ser del sindicalismo por otros intereses que a veces van encaminados a lo particular y al beneficio de unos pocos.

En Colombia esto ha sido característico y algunas organizaciones se han beneficiado y han hecho componendas con las mismas administraciones y han hecho acuerdos por debajo de la mesa que no han beneficiado para nada a los trabajadores, y han catapultado a sus dirigentes a cargos administrativos y a incursionar en la política y a ocupar altos cargos en los cuales y dentro del ejercicio publico tampoco han favorecido a los que supuestamente defendían y eran su razón de ser en el sindicalismo: los trabajadores y las políticas laborales.

De manera que la negociación colectiva se ha visto afectada por estos comportamientos, algunos de los sindicatos grandes incluso han pretendido quitarles participación a los sindicatos pequeños argumentando el número de afiliados o su corta historia, valiéndose de esto para presionar a la administración a reconocer el censo sindical. Aunque esto está contemplado en el decreto 160 en el artículo 9 dentro del ámbito de la autonomía sindical no debería decidirse por presión sino como un acuerdo entre las organizaciones para establecer el número de negociaciadores, es decir más como un pacto de caballeros.

Ha sido tradicional en los últimos años y por muchísimos años que la negociación de la Secretaria de Educación del Distrito SED ha establecido condiciones que no cumplen a cabalidad con los principios del decreto 160, como por ejemplo establecer mesas de negociación paralelas con algunas organizaciones sindicales grandes y tradicionales, rompiendo la unidad, creando división, obstaculizando el proceso de negociación, dilatando y finalmente llegando a acuerdos que no cumplen las expectativas presentadas en los pliegos.

La comisión negociadora de la SED en el 2020 ha evidenciado violaciones a los principios jurídicos y legales de la negociación colectiva de trabajo del sector público porque fragmenta el equilibrio entre las partes, la igualdad y la equidad propios de la regulación en la negociación del sector público y que exige comparecer en unidad de pliego y de comisión negociadora.   

¿Por qué la SED toma esta actitud?, cuando nos encontramos en un proceso de negociación legal donde la transparencia debe ser el ejemplo y símbolo del mismo, además donde las partes deben mostrar pedagogía ante tantas personas que desde afuera observan la negociación y les sirve como ejercicio de aprendizaje.

¿Por qué la administración pretende quedar bien con algunos sindicatos y les sigue el juego?, dividiendo, rompiendo la unidad, violando los mismos principios del decreto 160, esta entidad (SED) para la negociación 2020 se aparta con su interpretación del decreto y crea 4 mesas, a riesgo de terminar haciendo varias negociaciones o estableciendo acuerdos paralelos. No es un buen signo que la administración se comporte de esa manera, de entrada, se pierde la confianza del interlocutor que se tiene al frente.

Ante estas consideraciones nuestra propuesta firme es “Instalar una (1) sola mesa principal conforme lo ordena el Decreto el 160 de 2014, Articulo 8; donde se discutan todos los temas de los pliegos radicados y con la participación de representantes de todas las organizaciones sindicales y dos (2) submesas para tratar solicitudes específicas con la participación de representantes de todas las organizaciones sindicales que radicaron pliegos año 2020”.

Importante consideración para una negociación colectiva el hecho que las partes tengan en cuenta los principios legales constitucionales, en este caso decreto 160 y los Artículos 13, 14, 25, 53, 55 y 104 de la Constitución Política de Colombia, además del clima de confianza que se genere en un proceso que bien es sabido no es fácil pero debe brindarle a las partes participantes la posibilidad de dialogo para lograr los acuerdos, así al final algunos puntos no se consigan pero siempre será importante la transparencia en el proceso.

Referencias

Alberto Acosta Tobón, A qué precio las negociaciones colectivas en Colombia, universidad pontifica bolivariana, Publicaciones.eafit.edu.co, 2000 

Jorge Luis Villada López, La Negociación Colectiva en Colombia

Negociación colectiva en Colombia: revistas.urosario.edu.co, Bogotá, 2016

Constitución Política de Colombia 1991

Decreto 160 de 2014

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